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Columna del diario La Republica - 19-06-2014

Manuel Gregorio R.
Gerente General de TEC Corporation

¿Se puede hacer algo con la congestión vehicular? La congestión tiene solución? ¿Se pueden reducir los accidentes de tránsito? Todos los días escucho estas y otras preguntas similares. Sí se puede hacer, y se puede hacer mucho, pero para ello se necesita de una decisión política y trabajar en varios frentes simultáneamente.

1. INGENIERÍA: Los intercambios viales, nuevas vías, semaforización, señalización y el mantenimiento de los mismos, son elementos de ingeniería muy importantes y necesarios para mejorar el tránsito en una ciudad. Felizmente ya se viene trabajando en la construcción de 34 nuevos intercambios viales, pero es necesario que vaya de la mano de la construcción de nuevas vías. El año pasado ingresaron al Perú más de 250 mil vehículos y 150 mil (60%) se quedaron en Lima. Esta cantidad implica no menos de un millón 500 mil metros cuadrados de espacio que ocuparán los autos y no se construye vías al ritmo de la importación de autos.

En semaforización, hay mucho por mejorar. Lima Metropolitana tiene mil 287 intersecciones semaforizadas y escasamente 255 están interconectadas a una central; el resto de semáforos funciona en forma aislada, es decir sin adecuada sincronización, y con una única programación de tiempos, generando más del 30% de la congestión vehicular.

El déficit de intersecciones semaforizadas es otro problema. Hoy, Lima debería de tener no menos de 2 mil 500 intersecciones; tenemos menos del 50% de instalaciones, y la escasez de estos dispositivos no sólo causa grandes congestiones, sino también accidentes de tránsito.

La comunicación entre los controladores es fundamental para administrar el tránsito de cualquier ciudad. En Lima hay más de 15 protocolos de comunicación incompatibles entre sí; es imposible establecer comunicación entre ellos. Y existen dos tipos de protocolos: 'propietarios' y 'no propietarios'.

Los primeros son producidos por las fábricas de controladores, con la finalidad de mantener el monopolio del servicio. Los 'no propietarios' son abiertos, públicos y gratuitos. Se debe escoger un solo protocolo de comunicaciones y exigirles a los fabricantes que usen un determinado protocolo.

La señalización, es decir las marcas en el pavimento y señalización vertical, es escasa y deficiente. Se tiene que trabajar un agresivo Plan de Inversión en señales de tránsito.

2. EDUCACIÓN: Al igual que la ingeniería vial, la educación en el tránsito es deficiente y escasa; se tiene que trabajar en nidos, colegios, escuelas, universidades, con programas simples, enseñanza básica, empezando por el respeto al prójimo, usando materiales educativos tangibles, no cartulinas que simulan una señal de tránsito o una caja de cartón que simula semáforos; se debe usar material real, que los niños, jóvenes y adultos puedan ver, tocar y aprender.

Es importante que las universidades enseñen a los futuros ingenieros y arquitectos que diseñen y construyan sus proyectos usando la correcta señalización y no otra que no esté reglamentada en tamaños y colores. No porque un edificio es de vidrios la señalización vial debe de ser igual. Se debe respetar el Manual de Dispositivos de Control del Tránsito para Calles y Carreteras, gratuito y disponible en la Internet.

Las escuelas de manejo deben ser exigentes, honestas y hacer cumplir las sanciones impuestas a los malos y/o reincidentes conductores, para que realmente aprendan y que su paso por dicho centro no sea un saludo a la bandera.

3. SANCIÓN: La sanción es fundamental para que el sistema vial funcione; sin sanción no hay respeto por la autoridad y por la señalización vial. Obviamente la sanción debe ser justa y correcta, de ninguna manera con fines recaudadores. Es inaceptable que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) sea el ente que adquiera equipos y organice operativos para el control del tránsito, cuando esa función es inherente a la Gerencia de Transporte Urbano (GTU). La SAT cuenta con especialistas tributarios, y la GTU con especialistas en tránsito.

La Policía de Tránsito no está para educar, sino para hacer respetar el Reglamento de Tránsito. Sin embargo, es inaceptable que más del 70% de dichos efectivos no tengan brevete y sean los que sancionen a los conductores. Peor aun que los policías que no están asignados al control del tránsito hagan mal uso de su uniforme y usurpen funcionen inherentes a la Policía de Tránsito.

Hoy en día existen varios instrumentos y equipos de gran calidad, diseñados y fabricados para detectar diversas infracciones de tránsito y dichos equipos son ideales para hacer cumplir la señalización vial.
El tránsito puede mejorar, y con ello reducir la congestión vehicular y los accidentes, es cuestión de decisión política del alcalde de turno. El Callao demostró que sí se puede.

http://www.larepublica.pe/columnistas/analisis/que-hacer-con-el-caos-vehicular-19-06-2014